Mayra Montero gana el Premio
La Sonrisa Vertical
"Despedirse de la profesión es como despedirse del sexo. Uno se
aferra, yo me
aferro a este pequeño escrito como si fuera un cuerpo de mujer,
el último que
abrazaré en mi vida". Agustín Cabán, seductor crítico
musical de un periódico,
escribe estas líneas con tristeza cuando se jubila, pero la depresión
dura poco:
decide contar sus aventuras sexuales con virtuosas y virtuosos de la música.
Ésta
es la historia de Púrpura profundo , con la que Mayra Montero
(La Habana,
1952, afincada en Puerto Rico desde 1972) ha ganado el 22º Premio
La Sonrisa
Vertical, de Tusquets, dotado con dos millones de pesetas.
"El protagonista no distingue entre hombres y mujeres siempre que toquen
un
instrumento. Aunque prefiere a las mujeres, éstas no le saben a
nada si no son
unas virtuosas. Clarinetistas, flautistas, violinistas... no hace distinción
entre la
persona y el instrumento", explicó ayer la escritora en conferencia
de prensa.
Púrpura profundo no es la primera novela erótica de Mayra
Montero. En 1991
quedó finalista del mismo premio, con La última noche
que pasé contigo. "Ha
pasado bastante tiempo desde que escribí La última noche...
y en ésta hay otra
mirada: ha ganado el humor. Tengo la sensación de que Púrpura
profundo ha
sido escrita realmente por un hombre. Incluso las relaciones con otros
hombres
están descritas desde un punto de vista masculino".
Mayra Montero se confiesa una apasionada de la música, e incluso
escribe para el
diario puertorriqueño El nuevo día "crónicas de conciertos
desde ángulos
distintos, muy diferentes a las de los críticos, con mucho humor".
Pese a sus
conocimientos musicales, ha tenido que investigar piezas musicales que
no
recordaba y también el funcionamiento de algunos instrumentos".
Pasó un poco de
apuro cuando consultó a un trompetista sobre la trompa. "Es que
tocar la trompa
es como hacer una felación. Le dije que estaba escribiendo un texto
sobre música,
no una novela erótica. No sé qué pensará cuando
se publique en Puerto Rico..."
También tuvo que informarse sobre algunas técnicas sexuales.
"Le pregunté a un
amigo en qué consistía el Fist fucking , me lo contó,
pero se quedó un poco
embarazado". En este sentido, el libro resulta bastante instructivo. Pese
a la carga
erótica que contiene el libro, la autora de Tú, la oscuridad
o Como un
mensajero tuyo dijo que "el erotismo es como un accidente, incluso
en una
novela erótica. Es como un telón de fondo que ayuda a delinear
mejor a los
personajes".
Volver a cuentos Volver a Montero Volver a la página principal